
Historia de El Cautivo
El origen de un sueño
El nombre «El Cautivo» nace de una conversación entre Pedro Pingarrón, propietario y creador de Mater Christi, y un joven llamado Gonzalo. Su primera palabra de niño fue «caballo» (ajojo), y cuando Pedro le preguntó a sus 17 años qué nombre le pondría a una yeguada, Gonzalo respondió sin dudar: «El Cautivo».
Nuestra misión
Yeguada El Cautivo existe para dar gloria a Dios por toda la creación, especialmente por el caballo de pura raza española, ese ser maravilloso que Él diseñó con nobleza y fuerza.
«Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero… Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.»
— Apocalipsis 19:11
Un legado de excelencia
Nos honra trabajar bajo el auspicio de Pedro Pingarrón y su Ganadería Mater Christi, reconocida como la mejor del mundo. Nuestra especialidad es competir con caballos de Mater Christi y ejemplares propios criados bajo su genealogía, rindiendo homenaje a décadas de trabajo y perfeccionamiento del caballo español.
El resurgimiento de un maestro
Otro pilar fundamental de nuestra yeguada es servir de plataforma para el regreso a la alta competición de Rafael López Aguilar (Rafo), quien dirige El Cautivo. Queremos que su escuela de equitación deje un legado duradero para futuras generaciones.
Agradecimientos
Nada de esto sería posible sin el apoyo incondicional de JICAR y todo su equipo humano, a quienes estamos profundamente agradecidos.
Nuestra filosofía
Los éxitos deportivos pertenecen a nuestros caballos, equipo y simpatizantes.
La gloria de cada triunfo la reservamos para Dios.
YEGUADA EL CAUTIVO



